¿Y si lo están molestando en clases? Cómo acompañar a tu hijo desde casa y en conjunto con la escuela.
- marlenetarazonag
- 21 abr 2025
- 2 Min. de lectura

Como profesora, he acompañado a muchos niños y familias que viven una situación difícil en la escuela: el acoso o las burlas constantes entre compañeros. Y quiero decirte algo muy importante: cuando un niño está siendo molestado, necesita adultos que lo escuchen, que lo crean y que actúen con amor, pero también con firmeza.
1. Crear un espacio seguro para hablar
Muchos niños no hablan directamente de lo que les pasa, pero lo muestran en sus actitudes: ya no quieren ir a clase, están más irritables, más callados o simplemente “ya no son los mismos”.
Por eso, en casa es fundamental abrir conversaciones cotidianas y sencillas como:
– ¿Qué fue lo mejor y lo más difícil de tu día?
– ¿Hay alguien que te haya hecho sentir incómodo?
– ¿Cómo te llevas con tus compañeros últimamente?
Las preguntas abiertas, sin presión ni juicio, abren la puerta para que los niños puedan hablar con más confianza.
2. ¿Y si confirma que lo están molestando?
Cuando un niño cuenta que está siendo molestado, es clave actuar con calma y con respeto.
Lo primero que recomiendo es acercarse a la escuela y hablar con el docente o el equipo encargado de convivencia escolar.
Puedes decir algo como:
“Mi hijo me ha contado algo que me preocupa y me gustaría saber cómo lo ven ustedes en clase. ¿Podemos conversarlo y buscar una solución juntos?”
No se trata de atacar ni de acusar, sino de construir puentes para proteger al niño. Cuando familia y escuela se comunican con confianza, se pueden prevenir muchos daños emocionales.
3. Darle herramientas emocionales a los niños
No podemos controlar todo lo que pasa en una sala de clases, pero sí podemos ayudar a los niños a desarrollar habilidades para enfrentar estas situaciones:
– Enseñarles a poner límites con frases firmes y respetuosas.
– Mostrarles que pedir ayuda no es un signo de debilidad.
– Fortalecer su autoestima a través del reconocimiento y la escucha.
Desde mi experiencia, los niños que tienen herramientas emocionales se sienten más seguros y saben cómo actuar cuando algo no les gusta.
4. Involucrarse en la escuela es clave
El acompañamiento familiar marca una gran diferencia.
Y algo que siempre recomiendo a las familias es que aprovechen las reuniones de apoderados o encuentros con profesores para poner estos temas sobre la mesa desde el inicio del año escolar.
La prevención del acoso no debe ser un tema de emergencia, sino parte de la formación emocional de toda la comunidad escolar. Además, conocer a los compañeros, a sus familias y estar presentes en la vida escolar permite identificar señales a tiempo y actuar con mayor claridad.
Tomémoslo en serio El acoso escolar no es una simple etapa ni un "asunto de niños". Puede dejar huellas profundas si no se atiende con responsabilidad. Como profesora, lo he visto. Por eso insisto: no lo ignores, no lo minimices y no lo enfrentes sola. Habla con tu hijo, habla con la escuela y pide apoyo si lo necesitas. Cuando la familia, la escuela y los docentes trabajamos unidos, los niños se sienten seguros, protegidos y valorados. Y ese es el primer paso para que puedan aprender y crecer en paz.
Con cariño,
Profe Marle

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