¿Qué hacer si tu hijo no quiere estudiar en casa?
- marlenetarazonag
- 7 abr 2025
- 2 Min. de lectura

Mamá, sé lo frustrante que puede ser cuando tu hijo simplemente no quiere estudiar. Te sientas con él, intentas ayudarlo, y de pronto… ya está aburrido, cansado o enojado. Y tú también. Porque trabajas, haces mil cosas al día y solo quieres que ese momentito de estudio en casa fluya… pero no pasa.
Si estás pasando por eso, quiero decirte algo: no estás sola. Es más común de lo que pensamos, y no significa que estés haciendo algo mal. A veces los niños no quieren estudiar en casa por cansancio, porque no entienden bien lo que están viendo en clases, o simplemente porque prefieren hacer otra cosa (¡y claro que lo entiendo!).
Hoy quiero compartirte algunas ideas que pueden ayudarte a salir de ese bucle sin estrés ni peleas:
1. Primero, respira y escúchalo

Sí, aunque estés agotada. A veces tu hijo no se niega a estudiar por flojera, sino porque algo le está costando y no sabe cómo decirlo. Pregúntale: ¿Qué es lo que no te gusta de estudiar en casa? o ¿Hay algo que no entiendas?. Eso abre puertas.
2. Revisa el espacio de estudio

No hace falta tener una oficina perfecta, pero sí un rinconcito donde él se sienta cómodo y sin tantas distracciones. Puedes decorarlo juntos, con sus colores favoritos, y que sienta que ese espacio es “su lugar para aprender”.
3. Crea una mini rutina

A los niños les da seguridad saber qué viene. No tiene que estudiar horas y horas. A veces, con 20-30 minutitos bien enfocados y luego un descanso, es más que suficiente. Pon una alarma, usa un reloj de arena o incluso un temporizador en forma de juego.
4. Hazlo divertido (sí, se puede)

Si odia leer, inventen voces para los personajes. Si no quiere sumar, usa monedas o sus juguetes. A veces creemos que estudiar es solo lápiz y papel, pero hay mil formas de aprender jugando. ¡Y tú también puedes pasarlo bien!
5. Acompaña, no controles

Tu hijo necesita saber que estás ahí, pero sin presión. A veces solo basta con que lo mires, le digas “confío en ti” o te sientes al lado con tu té mientras él hace sus tareas. No necesitas tener todas las respuestas, solo estar.
6. Celebra cada avance

Si hoy hizo solo una página, pero lo hizo sin pelear, ¡es un logro! A veces nos enfocamos en lo que falta y se nos olvida todo lo que sí han avanzado. Reconócelo con palabras lindas, abrazos o un pequeño premio emocional como un ratito de juego juntos.
Mamá, estás haciendo lo mejor que puedes. Y eso ya es muchísimo.
No todos los días serán fáciles, pero con amor, paciencia y algo de estructura, tu hijo puede aprender desde casa sin que se convierta en una pesadilla para los dos. Y si sientes que necesitas ayuda, ¡aquí estoy! En mi escuelita online acompañamos a niños con clases personalizadas y mucho cariño, porque aprender puede (y debe) ser una experiencia bonita.
Un abrazo,
Profe Marle

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