Mi Motivación para Ser Profesora Online
- marlenetarazonag
- 17 mar 2025
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 24 mar 2025

Mi camino hacia la enseñanza online comenzó cuando estaba en Venezuela. Allí, logré conectar con algunas personas que ya daban clases de español a niños en Brasil. El patio de mi Universidad era un sinfín de estudiantes humanistas que exploraban el mundo más allá del aula y siempre me encanto eso. Fue allí cuando descubrí por primera vez el mundo de las clases online. Aunque no profundicé mucho en ese entonces, ya tenía una idea de lo que implicaba este formato de enseñanza. A pesar de ser estudiante de educación en ese momento, esa primera conexión me dejó una semilla de curiosidad.
Fue cuando llegué a Santiago y comenzó la pandemia que decidí tomar ese paso con más seriedad. Necesitaba adaptarme a las circunstancias, y fue entonces cuando las clases online dejaron de ser solo una posibilidad y se convirtieron en una realidad.
El primer paso
El primer paso no fue fácil, como no lo es cuando te enfrentas a lo desconocido. Las clases online llegaron como una necesidad de la pandemia, mis clases siempre fueron muy tecnologicas asi que ame tener que volver a estudiar sobre las herramientas digitales. Captar la atención de los niños, encontrar recursos que fueran atractivos y adecuados para cada uno, y sobre todo, crear ese feeling que hace que tanto el niño como yo nos sintamos cómodos, fue uno de los mayores desafíos. Entendí que si lograba conectar de manera genuina con los niños, todo lo demás caería en su lugar.

Lo que he aprendido con el tiempo
A medida que avanzaba, me di cuenta de que no solo se trataba de enseñar, sino de aprender. Aprendí a gestionar mi tiempo de manera más efectiva, y sigo hoy día trabajando en eso, a encontrar nuevas formas de generar ingresos como profesora online, ayudar y motivar a otras profesoras a hacer lo mismo. Lo que empezó como un pequeño proyecto creció, y con ello mi confianza en este mundo digital. Cada día, me siento más segura de que lo que hago tiene un impacto real, no solo en los niños, sino también en sus familias. Y esa conexión, esa cercanía, es lo que me llena de gratitud.

Lo que más disfruto de ser profesora online
Lo que más me llena de ser profesora online es la oportunidad de conectar de manera profunda, no solo con los niños, sino también con sus familias. Poder escuchar sus historias, entender sus preocupaciones y adaptarme a sus necesidades me permite ayudar de una manera más integral. No solo enseño a los niños, sino que también ayudo a sus familias a encontrar el camino hacia una educación de calidad. Me encanta ver cómo avanzan los niños, cómo cumplen sus objetivos y cómo las familias se sienten acompañadas en este proceso.

La importancia de una red de apoyo
No puedo dejar de mencionar lo fundamental que ha sido contar con una red de apoyo a lo largo de este camino. En muchas ocasiones, tener amigos, familiares o incluso colegas que creen en ti más de lo que tú misma lo haces, es lo que te impulsa a seguir adelante. Esas voces que te recuerdan constantemente que puedes lograrlo, que te animan a seguir, son las que realmente te empujan a alcanzar tus metas. Rodearse de personas que comparten sueños e inspiraciones similares a las tuyas es clave, porque eso te hace crecer más rápido y, lo más importante, te ayuda a creer en ti misma cuando más lo necesitas.
Cómo ha cambiado mi vida
Este camino ha cambiado por completo mi vida. Antes, mi rutina estaba marcada por un horario fijo, en un lugar específico. Ahora, tengo la libertad de organizar mi tiempo, de trabajar desde donde quiera y de elegir con quién trabajar. Puedo disfrutar de mi tiempo personal, hacer ejercicio, tomarme mi tiempo para mí misma y, lo más importante, cuidar de mi familia y hogar. Esta decisión me ha permitido tener un equilibrio que nunca antes imaginé.
Mi mensaje para mis colegas
Sé que emprender en el mundo online tiene sus miedos, sus dudas. Pero les digo a todas las profesoras que sueñan con dar el salto: ¡no tengan miedo! Con paciencia, dedicación y un poco de valentía, los miedos se transforman en oportunidades. Al principio, puede ser difícil, pero poco a poco se va aprendiendo, y lo más bonito es cuando te das cuenta de todo lo que has logrado.
Como extranjera en otro país, siento la necesidad de demostrar de lo que estoy hecha, de mostrar la educación que recibí, la profesionalidad que me caracteriza y el deseo de dar lo mejor de mí para que este nuevo país vea mi valor. Esta experiencia me ha dado una satisfacción inmensa, porque no solo estoy cambiando la vida de los niños, sino que me siento más conectada con mi profesión que nunca.

Gracias por leerme hasta aqui, un abrazo.

Comentarios