El desafío de enseñar en un país diferente: mi historia en Chile
- marlenetarazonag
- 27 ene 2025
- 2 Min. de lectura

Cuando llegué a Chile en 2017, me embarqué junto a mi esposo en un viaje lleno de emociones: entusiasmo, incertidumbre y muchas ganas de crecer como profesional. Como docente, siempre me he sentido apasionada por la enseñanza, pero nunca imaginé cuánto tendría que aprender yo misma al comenzar esta nueva etapa en un país diferente y lejano de Venezuela.
Primeros pasos: un mundo nuevo por descubrir
Mi primer trabajo en Chile en el ambito educativo fue en una institución privada que ofrecía educación desde el cuidado de niños, preescolar y after school. Llegué como suplente de una profesora que estaba de vacaciones, y desde el primer día supe que sería un reto emocionante. Todo me parecía nuevo y enriquecedor: los materiales para trabajar, los espacios el enfoque educativo, incluso las meriendas (colaciones) de los niños.
El choque cultural y el lenguaje: un desafío diario
Uno de los mayores retos fue el vocabulario. En Chile muchas palabras tienen un significado completamente distinto al de Venezuela. Una de las anécdotas más curiosas fue con la palabra “ya”. En Venezuela, ya significa inmediates "ahora mismo", en Chile es una forma de decir “ok” y " está bien" siempre teniamos confuciones con los niños por esta palabra. Recuerdo que durante las primeras semanas, mis alumnos me decían “ya, tía” (porque a las profesoras se les dice “tía” ) y yo quedaba confundida. Les preguntaba: “¿Ya qué? ¿Ya terminaron?”, y ellos me respondían riéndose: “No, tía, es para decir que entendimos”. ¡Tantas veces quedé perpleja con este simple “ya”! Pero gracias a ellos, aprendí a entender su uso, aunque ellos nunca perdieron la oportunidad de corregirme entre risas y yo termine siendo "la tía que no habla chileno" de mis alumnos.

Adaptarse al sistema educativo chileno
Más allá del lenguaje, también tuve que ajustarme a un sistema educativo con muchas diferencias en Chile encontré herramientas, materiales y metodologías que ampliaron mi visión docente.
Recuerdo especialmente mi trabajo que vino después del preescolar en la misma institución pero en una escuela libre para estudiantes que rendían exámenes libres, un sistema que me resultaba completamente desconocido. Allí aprendí metodologías como Lefebre Lever, y me capacite como diplomada en este mismo me ayudó a preparar a los estudiantes no solo en los contenidos, sino también a enfrentar sus pruebas con confianza y ver un mundo de aprendizaje más allá de lo sistematico y tradicional.

Enseñar es también aprender
Enseñar en un país diferente no es solo transmitir conocimientos; es un intercambio constante de experiencias y aprendizajes. Los niños me enseñaron tanto como yo a ellos: desde cómo hablar como chilena hasta cómo adaptarme a un estilo de vida distinto.
Enseñar en un lugar distinto me recordó que la educación es un puente que conecta culturas, y que siempre hay algo nuevo por aprender.


Excelente maestra, mi hija le fascinan tus clases y nunca las ve como refuerzo, más bien está contenta cada vez q tiene clase con su Tía Marlene!
Felicidades eres un gran ejemplo a seguir de que cuando quieres algo lo puedes lograr sin importar cada obstáculo que tengas que vencer, y cada día es un nuevo aprendizaje ,
me alegra que puedas enseñar y dar amor a cada niño que llega a ti ,estoy segura que nunca te olvidarán y siempre tendrán ese lindo recuerdo de su maestra 👏👏💪🫰🤗