top of page

¿Cómo descubrí que enseñar online era para mí?.

Un cambio que nunca imaginé

Si me hubieran dicho hace algunos años que iba a enseñar desde una pantalla, en la tranquilidad de mi casa, con niños de distintos lugares... probablemente no lo habría creído. Pero la vida me llevó por este camino, y al principio, confieso que me sentía perdida.


Comenzar fue un salto al vacío

No tenía todo resuelto. Me preguntaba si los niños realmente aprenderían así, si lograría conectar con ellos a través de una pantalla. Me frustraba cuando algo técnico fallaba, cuando no sabía qué materiales usar o cómo mantener su atención.Pero también había algo dentro de mí que me decía: "Esto puede funcionar, si te das la oportunidad."Y eso hice: me di la oportunidad.


A veces, dar el salto al vacío no significa no tener miedo, sino confiar en que las alas se irán formando en el camino.
A veces, dar el salto al vacío no significa no tener miedo, sino confiar en que las alas se irán formando en el camino.
Lo que descubrí en el camino

Poco a poco fui notando algo muy valioso: al trabajar con niños de forma individual, lográbamos muchos más objetivos.Las clases se volvían más cercanas, más humanas, más efectivas. Ellos se sentían seguros, se atrevían a preguntar, a equivocarse, a intentarlo otra vez. Y yo podía ver su avance más claro, más rápido... más real.

También empecé a conocer mejor a las familias. La relación no era solo de “profe-apoderado”, era una alianza. Una confianza mutua que me permitió personalizar aún más cada clase, adaptarla a las necesidades reales de cada niño y acompañar con amor.


Cuando te atreves a comenzar, el camino te va mostrando regalos que no imaginabas: personas, aprendizajes y una versión de ti que aún no conocías
Cuando te atreves a comenzar, el camino te va mostrando regalos que no imaginabas: personas, aprendizajes y una versión de ti que aún no conocías

Descubrí tranquilidad y libertad

Entendí que enseñar no tenía que ser una carrera contrarreloj, ni estar llena de presiones. Pude respirar, crear con calma, y encontrar mi propio ritmo. Me sentí más libre que nunca para elegir los métodos que realmente funcionan, para dejar atrás la rigidez del aula y enfocarme en lo más importante: que los niños aprendan felices.



Aprendí que la paz y la tranquilidad no son lujos, son necesidades para enseñar con el corazón y vivir en armonía conmigo misma.
Aprendí que la paz y la tranquilidad no son lujos, son necesidades para enseñar con el corazón y vivir en armonía conmigo misma.

Conexiones que me cambiaron

Gracias a este camino online, conocí familias maravillosas, colegas de distintas partes, y niños que dejaron huellitas en mi corazón. Me di cuenta de algo que ahora tengo muy claro:enseñar online no es menos, es simplemente distinto.Y para mí, fue la mejor decisión que pude tomar.


En el camino descubrí que enseñar no solo crea lazos con personas, sino que abre puertas a nuevas culturas, ideas y formas de ver el mundo.
En el camino descubrí que enseñar no solo crea lazos con personas, sino que abre puertas a nuevas culturas, ideas y formas de ver el mundo.

Hoy…

Hoy miro atrás y sonrío. Porque no solo descubrí una forma de enseñar, sino una forma de vivir que me hace sentir más alineada con lo que soy: profe, emprendedora, soñadora y humana.Y cuando un niño me dice con su vocecita tierna “la flor bonita es de Juan”, con una sonrisa enorme porque logró construir una oración… yo también sonrío. Porque sé que estoy justo donde tengo que estar.


¿Y tú?

¿Te has atrevido a probar algo nuevo en tu vida profesional?Me encantaría leerte.


Gracias por leer hasta aquí.

Abrazo.

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación

©2025 Mi Escuelita Online.

  • Instagram
  • Facebook
bottom of page